Archivo de Octubre de 2006

Declaración de Cuenca

Martes, 31 de Octubre de 2006

Declaración de Cuenca
Con motivo del proceso de reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha

En la ciudad de Cuenca, reunida la Ejecutiva provincial de Independientes por Cuenca, con fecha treinta de octubre de dos mil seis.

Conscientes de nuestra responsabilidad como tercer partido en la provincia de Cuenca, responsables por nuestra condición de único partido político cuyo objeto programático principal es la defensa de los intereses de esta provincia.

Ante el proceso iniciado en las Cortes Regionales, ámbito de representación política del que Independientes por Cuenca está ausente, proceso tendente a la aprobación del proyecto legislativo de reforma del vigente Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha.

MANIFESTAMOS

Ningún proyecto político y de convivencia augura un mejor futuro en común si elude las injusticias del pasado. Es por eso una exigencia política inexcusable mirar hacia los treinta años de autonomía en esta región. Treinta años desde la “Declaración de Mota del Cuervo”, un 26 de abril. Se hace necesaria una reflexión colectiva sobre aciertos y errores para garantizar la plenitud, en los próximos treinta años, de la reforma estatutaria que se pretende.

Lo anterior es de especial relevancia cuando hablamos de un proyecto político, como es la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, carente de legitimidad histórica o cultural, un proyecto de convivencia y desarrollo institucional que únicamente puede encontrar su fortaleza en una legitimidad, que al no ser de origen, o es de ejercicio, o no será.

No otra cosa declaraba solemnemente el entonces Presidente regional José Bono cuando afirmaba, en los albores del proyecto regional, que la nueva Comunidad Autónoma encontraría su sentido y justificación aportando desarrollo, prosperidad, equidad y justicia repartida por igual en todas sus provincias.

Cuando se acordó la configuración de Castilla-La Mancha, Cuenca tenía una posición política, institucional, social y económica que, treinta años después, ha perdido en gran medida.

Provincias como Albacete o Guadalajara, fuertemente críticas al proyecto de región, especialmente Albacete por su vinculación “natural” con Murcia, han progresado con firmeza en estos años. Igual que Toledo o Ciudad Real, Albacete y Guadalajara han encontrado en el proyecto regional la senda de crecimiento y prosperidad que legitima su permanencia en el conjunto.

Insistimos en que no es el caso de Cuenca. La imparable pérdida de posiciones de la provincia en el conjunto, con la capital como paradigma del estancamiento, se inició cuando perdimos la capitalidad regional.

Se afirma con evidente desdén por la memoria histórica que el debate de la capitalidad está cerrado. Lo estaría efectivamente si Cuenca hubiera obtenido en otros ámbitos compensaciones por la pérdida de oportunidades que con la capitalidad marcharon a Toledo.

Dramáticamente, y al igual que con la capitalidad, Cuenca perdió en estos treinta años todas y cada una de las oportunidades estratégicas que el poder político regional repartía, olvidando una y otra vez a Cuenca.

Sí, señoras diputadas y señores diputados regionales. Sí, ciudadanos castellanomanchegos. Sí, conquenses. Treinta años han sido suficientes para acumular en Cuenca una lista interminable de oportunidades perdidas que no deja de añadir renglones; de fracasos estratégicos que han cancelado el futuro de muchas generaciones de conquenses en su tierra:

Se perdió la oportunidad de la capitalidad, y la descomunal financiación que la sede de las Instituciones y el Gobierno regional ha supuesto para Toledo en estos treinta años, como lo seguirá haciendo en los próximos treinta.

Se perdió la oportunidad de que Cuenca fuera prioritaria en la configuración de la universidad regional, a pesar de que, por la pérdida de la capitalidad, se había comprometido esta necesaria compensación para el equilibrio territorial.

Se perdió la oportunidad de las comunicaciones, de forma que en 2006 Cuenca no tiene comunicación por autovía, no tiene comunicación por ferrocarril convencional, no tiene comunicación por AVE, no tiene aeropuerto. Lo sabemos, quizás algún año de los próximos treinta Cuenca tendrá autovía, pero ahora hablamos de los pasados treinta años de autonomía y autogobierno. Años en los que decenas de localidades de la región han visto hecha realidad esta infraestructura.

Se perdió la oportunidad de la industrialización, y treinta años después, Cuenca, insignificante en el vertiginoso crecimiento de la superficie regional en polígonos industriales, no ha variado sustancialmente la dimensión o capacidad de crear empelo de su sector industrial.

Se perdió la oportunidad del turismo. Seguimos viviendo, como hace treinta años, del turismo de fin de semana del casto antiguo, de la Semana Santa y de las visitas a la “Ciudad Encantada” y al “Nacimiento del río Cuervo”. Treinta años para no tener en 2006 Palacio de Congresos en Cuenca. Autonomía para que se decida en Toledo, como antes era en Madrid, que Cuenca queda excluida de las cuantiosas inversiones en infraestructura turística de la Ruta Quijote.

Se perdió la oportunidad de la cultura. Cuenca no es respecto a otras capitales de provincia un foco prioritario de la inversión en infraestructura cultural regional.

Se perdió la oportunidad de la industria aeronáutica. Que empezó en Illescas, provincia de Toledo y se ha consolidado en Ciudad Real y Albacete formando un triángulo de prosperidad que excluye a Cuenca.

Se perdió la oportunidad de la puesta en valor económico de la conservación de la naturaleza, y treinta años han sido necesarios para que a duras penas se consiga la declaración de Parque natural de la Serranía de Cuenca. Otros espacios naturales de la región fueron prioritarios. Siempre otros.

Se perdió la oportunidad de la Investigación, el Desarrollo y la Innovación. Con la exclusión de Cuenca de las infraestructuras universitarias de investigación, la exclusión en las dotaciones en parques científicos y tecnológicos, la exclusión en la distribución de Centros Tecnológicos, la exclusión en los Centros Europeos de Empleo e Innovación. Finalmente la marginación de Cuenca en el plan regional “PRINCET” de I+D+i.

Se perdió la oportunidad de una sanidad avanzada, motor de nuevos servicios y de desarrollo a través de un nuevo hospital. Porque el nuevo “centralismo” regional ha decidido que Cuenca no debe participar de las inversiones que por valor de 1.000 millones de euros se han programado en todos los hospitales de la región, menos en el de Cuenca.

Se perdió, por la falta de infraestructuras de comunicación, la oportunidad de desarrollo vinculada a la Comunidad de Madrid que provincias como Toledo y Guadalajara han añadido a las inversiones estratégicas de su propia Comunidad Autónoma.

Finalmente se perdió la oportunidad del agua ya que, en estos treinta años, y como con los gobiernos anteriores a la democracia, Cuenca, la provincia del trasvase, ha seguido viendo cómo el agua atravesaba su territorio sin dejar beneficio alguno, ahondando una cicatriz que solo la desmemoria colectiva ha conseguido ocultar.

Han sido treinta años de reparto de bienes públicos estratégicos, que no ordinarios, que ha marginado a Cuenca. Para saber el porque del atraso de Cuenca no hay que investigar un presunta idiosincrasia conquense, hay que escrutar todas y cada una de las decisiones estratégicas que se han tomado en esta Comunidad, marginando a Cuenca, en los últimos treinta años.

Como no podía ser de otro modo, esta acumulación de fracasos y de marginación ha producido en Cuenca el correlato inexorable de despoblación, y su compañero inseparable que es el envejecimiento. Como no podía ser de otro modo, esta acumulación de fracasos y de marginación ha producido en Cuenca el correlato inexorable de la pérdida de oportunidades de crecimiento económico, prosperidad y empleo.

Incómodos compañeros de viaje para Cuenca en estos años: la despoblación, la descapitalización económica y social, la falta de desarrollo, la ausencia de futuro para las nuevas generaciones; pesado equipaje que sin embargo no ha lastrado el desarrollo de las otras cuatro provincias en estos treinta años de viaje colectivo.

Porque esa es la esencia de esta Declaración. Después de treinta años no ha encontrado Cuenca más razones para su vinculación al proyecto regional; después de treinta años hay menos argumentos para la permanencia de Cuenca en este proyecto colectivo. No podemos permitir que la reforma estatutaria sea una nueva oportunidad histórica perdida para hacer justicia con Cuenca.
Por esta historia de fracasos y de marginación,

Cuenca exige a sus representantes en las Cortes Regionales la misma justicia que Castilla-La Mancha exige al Estado Español en el proyecto de reforma estatutaria en curso.

Porque no queremos tener que contestar a la incómoda pregunta de si Cuenca estaría donde está aunque no hubiera existido la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, o peor aún, si Cuenca habría conseguido un progreso real y significativo de haber quedado integrada en la Comunidad de Madrid,

DECLARAMOS

El Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, como máxima expresión legislativa del derecho al autogobierno en el marco de nuestra Constitución, debe reconocer a Cuenca el estatus de provincia desfavorecida en el conjunto regional.

Como consecuencia de lo anterior, los proyectos de inversión pública estratégica, tanto del Estado como de la Comunidad Autónoma, deben realizar una discriminación positiva a favor de Cuenca.

Pretenden las Cortes Regionales a través de la reforma estatutaria garantizar inversiones estatales en función de población, PIB y extensión territorial. Cuando se utilice el indicador de población para la distribución de inversiones entre provincias, las mismas deben figurar con la población de hace treinta años, porque treinta años de perjuicio para Cuenca no pueden consolidarse en un futuro so pretexto de unas menores inversiones públicas de carácter estratégico en Cuenca por razón de la menor población.

Declarar la caducidad del Trasvase Tajo-Segura sin reconocer la deuda histórica, pendiente de cancelación, que el mismo ha generado en Cuenca, es manchar de injusticia un propósito justo.

Declarar la caducidad del Trasvase Tajo-Segura y decidir al mismo tiempo un reparto del agua del Tajo en el ámbito de esta Comunidad marginando de nuevo a Cuenca, como demuestra el destino de los caudales de la llamada “tubería manchega”, el nuevo Tajo-La Mancha, es reproducir, a manos de un Gobierno regional democráticamente elegido, el perjuicio a esta provincia históricamente realizado por gobiernos no democráticos.

Si esta Comunidad Autónoma se empeña en no respetar el pacto social y político suscrito entre todas las provincias que supuso su origen, será esta Comunidad Autónoma, y no Cuenca, quien ponga en riesgo un futuro de cohesión e integridad territoriales.

Los representantes políticos de Independientes por Cuenca nos comprometemos solemnemente, en este momento y lugar, a que sea esta, y no otra, la historia que conozcan nuestros hijos.

Rueda de Prensa de IxC 17-10-06: Presupuestos Generales del Estado 2007

Martes, 17 de Octubre de 2006

Rueda de Prensa de IxC 17-10-06: Presupuestos Generales del Estado 2007
RUEDA DE PRENSA PRESUPUESTOS ESTADO  2007
Se acaban de presentar los Presupuestos Generales del Estado para 2007. Es el momento de constatar de nuevo, como hicimos en años anteriores, que las inversiones públicas en Cuenca son siempre insuficientes y siempre llegan tarde.
Con los Presupuestos Generales que proyecta el Gobierno de Zapatero para el 2007, Cuenca sigue marginada y discriminada con respecto a la mayoría de las provincias españolas y, más en concreto con el resto de las provincias de castilla la Mancha.
Autovía A-40 Cuenca - Tarancón. estamos hartos de presupuestos que son un engaño permanente para Cuenca, con la autovía Cuenca-Tarancón como paradigma de la marginación pero también de la tomadura de pelo a Cuenca.Es increible pero cierto, VAN A TERMINAR LA CUENCA-TARANCON EN 2010.
Los presupuestos de 2007 prevén anualidades para esta infraestructura hasta 2009. Ya que en 2009 está prevista una importante inversión en obra, si se cumplen los plazos, que nunca se cumplen, y menos en esta autovía, la totalidad del trazado no estará en servicio antes de 2010.
Estamos seguramente ante una de las mayores ofensas a Cuenca.
Aprobada en 1989, año en el que se incluyó en el Plan de Carreteras del Estado, cuando entre en servicio en 2010,  se habrán necesitado 20 años para completar 80 kilómetros de autovía. 4 kilómetros al año. Cuenca, que ha reivindicado más que nadie esta infraestructura, en 2010 será de las últimas localidades de la región con más de 10.000 habitantes en contar con autovía.
Habrán sido 20 años de oportunidades perdidas, y de varias generaciones de conquenses abocadas de nuevo a la emigración.
Para mayor escarnio, la autovía de los Viñedos, pagada con dinero y endeudamiento de todos los castellano-manchegos, también de los conquenses, está ya en servicio, y se ha ejecutado en 3 años para casi el doble de Km. que la Cuenca-Tarancón.
Ave Madrid-Cuenca-Valencia.
Nos vamos a 2012 como fecha de finalización, por el momento. Los presupuestos de ADIF, el administrador de infraestructuras ferroviarias, han dado prioridad a otros corredores de alta velocidad como Cáceres, Cataluña, Andalucía o Galicia.
La previsión de los presupuestos sitúa en 2012 la finalización de esta infraestructura. Previsiones oficiales como siempre excesivamente optimistas y que nunca se cumplen, como ya denunciamos en IxC al comprobar que la programación de la inversión en los sistemas equipos y sistemas eléctricos de la vía se sitúa en los años 2011 y 2012.
Independientes por Cuenca ya ha advertido en diferentes ruedas de prensa, que tanto en los documentos que el Gobierno actual de España aporta a la Comunidad Europea, como en las previsiones del Ministerio de Industria y Energía para la construcción de las cuatro subestaciones eléctricas en la línea del AVE, al igual que los propios presupuestos del Estado, siguen contemplando la puesta en marcha del Tren de Alta Velocidad bien entrad la próxima década. Aún a pesar de que algunos políticos, como el Alcalde Martínez Cenzano o los parlamentarios del PSOE, sigan desviando la atención hacia las promesas mitineras de Zapatero en Valencia. Los presupuestos de 2007 prevén anualidades para esta infraestructura hasta 2009. Ya que en 2009 está prevista una importante inversión en obra, si se cumplen los plazos, que nunca se cumplen, y menos en esta autovía, la totalidad del trazado no estará en servicio antes de 2010.Estamos seguramente ante una de las mayores ofensas a Cuenca.Aprobada en 1989, año en el que se incluyó en el Plan de Carreteras del Estado, cuando entre en servicio en 2010,  se habrán necesitado 20 años para completar 80 kilómetros de autovía. 4 kilómetros al año. Cuenca, que ha reivindicado más que nadie esta infraestructura, en 2010 será de las últimas localidades de la región con más de 10.000 habitantes en contar con autovía.Habrán sido 20 años de oportunidades perdidas, y de varias generaciones de conquenses abocadas de nuevo a la emigración.Para mayor escarnio, la autovía de los Viñedos, pagada con dinero y endeudamiento de todos los castellano-manchegos, también de los conquenses, está ya en servicio, y se ha ejecutado en 3 años para casi el doble de Km. que la Cuenca-Tarancón.Nos vamos a 2012 como fecha de finalización, por el momento. Los presupuestos de ADIF, el administrador de infraestructuras ferroviarias, han dado prioridad a otros corredores de alta velocidad como Cáceres, Cataluña, Andalucía o Galicia.La previsión de los presupuestos sitúa en 2012 la finalización de esta infraestructura. Previsiones oficiales como siempre excesivamente optimistas y que nunca se cumplen, como ya denunciamos en IxC al comprobar que la programación de la inversión en los sistemas equipos y sistemas eléctricos de la vía se sitúa en los años 2011 y 2012.Si no se produce un cambio en las intenciones del Gobierno, veremos en servicio esta infraestructura en 2014, y ese cambio se debe reflejar en documentos tan importantes como los la propia Ley de Presupuestos.
Autovía Cuenca-Teruel.
En Cuenca tenemos que acostumbrarnos a plazos que se miden en lustros o incluso en décadas, no en años.
El día 3 de abril del año 2003, el Ministerio de Fomento del anterior Gobierno registró el Estudio Informativo de la Autovía Cuenca-Teruel, para su declaración de impacto ambiental. Desde esa fecha, no se ha producido ningún paso más en el proceso administrativo de la Autovía. Está paralizada en Medio Ambiente, y no es por problemas de impacto ambiental, como maliciosamente sugirió el Secretario de Estado de Infraestructuras Víctor Morlán, sino porque el Gobierno de Rodríguez Zapatero no tiene ninguna intención de hacer la Autovía Cuenca-Teruel, y no la va a hacer. Es la última herencia de Bono contra Cuenca, ya lo he explicado públicamente en más de una ocasión, y si lo desean, en el turno de preguntas lo vuelvo a explicar.
En los presupuestos de 2005 se consignó una cantidad irrelevante para los estudios informativos de esta autovía. Los PGE de 2006 preveían  financiación exclusivamente para la redacción del proyecto de obra. En los PGE de 2007 descubrimos que se prevén unos irrelevantes 475.000 euros para el próximo ejercicio, mientras que entre los años 2008 y 2010 no aparece financiación alguna para esta autovía.
¿La veremos finalizada en 2020, que es el año de finalización del PEIT –Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte?. Insisto, la Autovía Cuenca-Teruel no se va a hacer.
Lo dicho, en Cuenca el tiempo de las infraestructuras se mide en lustros, no en años.
Ferrocarril convencional.
La necesaria financiación que evite la desaparición de la línea Madrid-Cuenca-Valencia sigue sin aparecer en los Presupuestos, tampoco en los de 2007, por mucho que lleve más de diez años suministrando titulares de prensa y siendo motivo para las reuniones de la presunta Comisión en defensa del ferrocarril, ahora sospechosamente desaparecida con el Gobierno socialista.
Los presupuestos de 2007 prevén anualidades para esta infraestructura hasta 2009. Ya que en 2009 está prevista una importante inversión en obra, si se cumplen los plazos, que nunca se cumplen, y menos en esta autovía, la totalidad del trazado no estará en servicio antes de 2010.Estamos seguramente ante una de las mayores ofensas a Cuenca.Aprobada en 1989, año en el que se incluyó en el Plan de Carreteras del Estado, cuando entre en servicio en 2010,  se habrán necesitado 20 años para completar 80 kilómetros de autovía. 4 kilómetros al año. Cuenca, que ha reivindicado más que nadie esta infraestructura, en 2010 será de las últimas localidades de la región con más de 10.000 habitantes en contar con autovía.Habrán sido 20 años de oportunidades perdidas, y de varias generaciones de conquenses abocadas de nuevo a la emigración.Para mayor escarnio, la autovía de los Viñedos, pagada con dinero y endeudamiento de todos los castellano-manchegos, también de los conquenses, está ya en servicio, y se ha ejecutado en 3 años para casi el doble de Km. que la Cuenca-Tarancón.Nos vamos a 2012 como fecha de finalización, por el momento. Los presupuestos de ADIF, el administrador de infraestructuras ferroviarias, han dado prioridad a otros corredores de alta velocidad como Cáceres, Cataluña, Andalucía o Galicia.La previsión de los presupuestos sitúa en 2012 la finalización de esta infraestructura. Previsiones oficiales como siempre excesivamente optimistas y que nunca se cumplen, como ya denunciamos en IxC al comprobar que la programación de la inversión en los sistemas equipos y sistemas eléctricos de la vía se sitúa en los años 2011 y 2012.veremos en servicio esta infraestructura en 2014, y ese cambio se debe reflejar en documentos tan importantes como los la propia Ley de Presupuestos.En Cuenca tenemos que acostumbrarnos a plazos que se miden en lustros o incluso en décadas, no en años.El día 3 de abril del año 2003, el Ministerio de Fomento del anterior Gobierno registró el Estudio Informativo de la Autovía Cuenca-Teruel, para su declaración de impacto ambiental. Desde esa fecha, no se ha producido ningún paso más en el proceso administrativo de la Autovía. Está paralizada en Medio Ambiente, y no es por problemas de impacto ambiental, como maliciosamente sugirió el Secretario de Estado de Infraestructuras Víctor Morlán, sino porque el Gobierno de Rodríguez Zapatero no tiene ninguna intención de hacer la Autovía Cuenca-Teruel, y no la va a hacer. Es la última herencia de Bono contra Cuenca, ya lo he explicado públicamente en más de una ocasión, y si lo desean, en el turno de preguntas lo vuelvo a explicar.En los presupuestos de 2005 se consignó una cantidad irrelevante para los estudios informativos de esta autovía. Los PGE de 2006 preveían  financiación exclusivamente para la redacción del proyecto de obra. En los PGE de 2007 descubrimos que se prevén unos irrelevantes 475.000 euros para el próximo ejercicio, mientras que entre los años 2008 y 2010 no aparece financiación alguna para esta autovía.¿La veremos finalizada en 2020, que es el año de finalización del PEIT –Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte?. Insisto, la Autovía Cuenca-Teruel no se va a hacer.Lo dicho, en Cuenca el tiempo de las infraestructuras se mide en lustros, no en años.Como ya hemos dicho en muchas ocasiones, los Presupuestos Generales del Estado contemplaban una partida de más de 100 millones de euros para reparación y modernización de la línea de Ferrocarril Convencional Madrid-Cuenca-Valencia, a invertir en las siguientes anualidades. En aquella Ley Presupuestaria no se ponía como condición para invertir esa cantidad, la aprobación definitiva del trazado del AVE por Cuenca. Y es que aunque algunos nos quieren hacer ver que el AVE elimina la necesidad del Ferrocarril Convencional, esa afirmación es tan falsa como perversa. AVE y Tren Convencional además de ser compatibles, son complementarios. Hoy en día, el AVE cumple con una función social indiscutible, que además eleva sumamente la expectativas de desarrollo de las poblaciones que cuentan con este servicio.  Pero a su vez, de nada sirve si no se dispone de un Ferrocarril Convencional apto para vertebrar el territorio, algo tan importante en nuestra provincia; cómodo, seguro y útil para que lo utilicen los habitantes tan claramente desfavorecidos de los pueblos de nuestra provincia para mejorar la relación interprovincial y con la propia capital; y funcional para el transporte de mercancías necesario para la industrialización de nuestro territorio.
¼br /> De poco nos sirve el AVE, si no contamos con un medio adecuado para conectar Cuenca con los ejes nacionales de riqueza.
¼br /> Cuando firmó el mal convenio con Adif, el Sr. Cenzano tuvo una excelente oportunidad de reclamar a la ministra de Fomento, los más de 100 millones de euros que nos han birlado en los Presupuestos para la mejora del Ferrocarril.
En cambio firmó un acuerdo que favorece la especulación urbanística, y que lo único que contempla en materia ferroviaria, es lamentablemente la ubicación de la Estación del AVE a 5 km. de la ciudad, modesta como él mismo reconoció públicamente; y algún cambio en las instalaciones ferroviarias, como consecuencia de la propia especulación que, por otra parte pagaremos los conquenses con más de 5 millones de euros, sin que el Adif aporte nada, aún existiendo una partida con ese fin para hacer los mismo en muchas otras estaciones que sí que financiará el Estado.
Esperemos que la Comunidad Valenciana, que ya lo ha hecho a través de su Cámara de Comercio, sepa defender la línea que en Cuenca hemos abandonado hace años.
Inversiones hidráulicas.
Como lo fue hace 30 años con el Tajo-Segura, las inversiones del  programa AGUA, con la tubería manchega como principal inversión en infraestructura hidráulica, son una ofensa y un expolio para Cuenca.
 El programa AGUA, del Ministerio de Medio Ambiente, está financiado con 2.000 millones de euros, dos mil.
 Se ha consignado también en los presupuestos la financiación para construir la llamada “tubería manchega”. Agua del Tajo- Segura para Albacete y ante todo para Ciudad Real. Agua, no solo para consumo humano, esencialmente para regadíos y desarrollo económico como en el complejo de ocio Don Quijote en Ciudad Real.  Es lamentable, pero el Presidente Barreda y los políticos castellano-manchegos, utilizan el concepto de autonomía para cometer un nuevo expolio con el agua que se almacena o nace en la provincia de Cuenca. Quieren fijar una fecha de caducidad para el trasvase Tajo Segura, pero no para favorecer a los territorios pobres que fueron expropiados por el franquismo, y que están soportando en la democracia el mayor abandono y la deuda impagada por la compensación de la explotación; sino para llevarse parte del agua que antes se iba al levante o a Murcia, en un futuro inmediato a otras tierras lejanas de la Mancha de C. Real o Albacete para hacer lo mismo que se está haciendo en Murcia: la explotación agraria intensiva, el turismo y el ocio de los campos de golf, y la especulación urbanística
Cuenca, la provincia del trasvase, se tiene que conformar con raquíticas inversiones para abastecimiento de pueblos que  por el declive económico, la despoblación y el envejecimiento, cada vez necesitarán menos.
Y así, el Vicepresidente Regional Lamata, mientras declara que el agua es desarrollo, anuncia para Cuenca inversiones por importe de 27 millones de euros, con obras que se prolongarán hasta 2011, y que permitirán lo que la Ley del trasvase ya exigía, el abastecimiento humano garantizado para las localidades de paso del Trasvase.
Esto es tercermundista, ofrecer agua para beber a los pocos habitantes que quedan en las localidades previamente expoliadas y expropiadas de Cuenca, despobladas y envejecidas.
Caridad tercermundista para 10.000 conquenses mientras el programa AGUA va a garantizar prosperidad y desarrollo con inversiones que llevarán agua a 500.000 habitantes, también en Seseña, agua para el complejo de ocio Reino Don Quijote en Ciudad Real, agua para aumentar el regadío sobre-explotado en los Llanos de Albacete.
Ejecutiva de Independientes por Cuenca.
En Cuenca, a 17 de octubre de 2006.